Heal the World» (Sana al mundo) fue el sexto sencillo del álbum Dangerous de Michael Jackson, lanzado en noviembre de 1992. El sencillo es considerado una de las mejores canciones del artista, y junto a otras como: Cry (2001), Earth song (1995) y We are the world (1995) forman parte de la gran cantidad de canciones que el artista escribió sobre el mundo. En los enlaces te dejo las versiones oficiales en YouTube.
Sana al mundo – Michael Jackson (1991)
El mismo Jackson dijo que la escribió en un árbol en su Rancho Neverland, siendo esta pieza una de las más exitosas canciones de su carrera. Se inspiró en el nombre de la canción para crear el Heal the world Foundation, una fundación de ayuda benéfica para los niños sin hogar.
No solo es que le doy crédito a Michael Jackson por usar su tiempo y su talento para impulsar y apoyar y denunciar los problemas del mundo, sino que se lo agradezco, por eso le dedico esta entrada y parte de la anterior a reconocer su trabajo.
Aunque no es el único artista en estas lides ni tampoco son estas canciones las únicas que le dedicó es justo reconocer que movió la fibra de multitudes y ayudó a sensibilizar a muchos sobre el tema, digan lo que digan es un gran logro.
Hasta aquí con esta entrada musical, llena de talento y coraje, me despido hasta la próxima entrada con mi saludo de paz para la humanidad y el mundo.
Aunque no menos importante que el ODS (Objetivo del Desarrollo Sostenible) 13 es el 11 que se refiere a las ciudades y comunidades sostenibles cuyas metas deben centrarse en aplicar políticas y prácticas de desarrollo urbano inclusivo, resiliente y sostenible que den prioridad a la vivienda a precios asequibles, al acceso a los servicios básicos, al transporte público eficiente y a los espacios públicos, verdes o no, para todos.
Más de la mitad de la población mundial reside actualmente en zonas urbanas, una tasa que se prevé alcance el 70 % en 2050. Aproximadamente 1100 millones de personas viven actualmente en barrios marginales, o en condiciones similares, en las ciudades y se espera que en los próximos 30 años haya 2000 millones más.
En 2022, solo la mitad de la población urbana mundial tenía acceso al transporte público. El crecimiento urbano descontrolado, la contaminación atmosférica y la escasez de espacios públicos abiertos persisten en las ciudades.
Desde 2015, se ha duplicado el número de países con estrategias nacionales y locales de reducción del riesgo de catástrofes.
Actualmente, el 85 por ciento de los habitantes de barrios marginales se concentran en tres regiones: Asia central y meridional (359 millones), Asia oriental y sudoriental (306 millones) y África subsahariana (230 millones).
A nivel mundial, las ciudades se expandieron físicamente más rápido que sus tasas de crecimiento poblacional, con tasas promedio anuales de consumo de suelo del 2,0 %, en comparación con las tasas de crecimiento poblacional del 1,6 %, entre los años 2000 y 2010, y del 1,5 %, en comparación con el 1,2 % respectivamente, entre los años 2010 y 2020, según los datos de 681 ciudades entre los años 1990 y 2020
El ODS 11 trata de disminuir estos números o, por lo menos, ralentizar su crecimiento.
Este ODS pareciera abarcar también a los ODS 6 (agua), 7 (energía), 8 (trabajo) y 9 (infraestructura), pero no es así, este se refiere a la accesibilidad de la vivienda, a los servicios, al transporte de calidad y al espacio público para todos.
Estamos hablando entonces del reto urbano, es decir, relativo a las ciudades y comunidades sostenibles. Para un urbanista, coloquialmente, es la capacidad de poner un pie en el presente y el otro a cincuenta años y para lograr que los ciudadanos comprendan, colaboren, apoyen, y participen; es éste entonces, un reto político.
La urbe es la polis, si el reto es urbano entonces el reto es político.
Entiéndase la política como ciencia y arte de gobernar que trata de la organización y administración de un Estado en sus asuntos e intereses de comunicación pública. La política real, en tanto lucha por el poder en función de intereses y ventajas, se expresa en el proceso de elaboración de políticas públicas.
Básicamente un político es un ciudadano que se dedica a los intereses públicos en general y que en las sociedades democráticas participa con su opinión, con su filosofía política, con su voto, con su participación y con sus capacidades en las decisiones que se han de tomar para organizar todo los que afecte a los ciudadanos.
El ODS 11 debería considerarse un Derecho Humano Fundamental porque todo el mundo merece vivir en un planeta sano, libre de abusos y desproporciones donde se priorize la ecología, la equidad y la economía, los 3 pilares fundamentales del Desarrollo Sostenible, la vía que hemos definido para alcanzar la paz en el mundo.
Hasta aquí hemos tratado los ODS 13 y 11, los 15 restantes son igual de importantes y necesarios, y hay que considerar que la acción de los ODS es también transversal; es decir, que no solo tratan del ODS respectivo sino que se relacionan horizontalmente con los demás objetivos en su desarrollo y evolución.
Mucho se ha hecho alrededor del mundo por el ODS 11, se ha experimentado con mayor o menor éxito, se han adoptado buenas prácticas y políticas urbanísticas, pero el problema es inmensamente vasto y complejo, no hay un solo camino, hay una gran cantidad de variables y parámetros locales empezando por aceptar que se deben modificar los paradigmas conocidos, es por eso que lo he denominado el reto urbano y que es por ende un reto político.
Gracias por acompañarme hasta acá, espero verte otra vez. Ahora me despido con mi tradicional saludo de paz, no sin antes recordarte que, si deseas, puedes comentar ésta u otra entrada o regalarle un Me gusta, serán bien recibidos.
Acción por el clima, es uno de los Objetivos del Desarrollo Sostenible entre un total de 17, es el número 13, esto crea cierta confusión, cuando se habla de los ODS se piensa que se está hablando del cambio climático, cuando éste es solo uno de los 17 objetivos; quizás, también porque el cambio climático requiere del concurso de todos los países para una precisa y correcta implementación. En fin, la Acción por el clima es el ODS número 13 solamente aunque pareciera que todos los ODS fueran parte del 13. Para saber más sobre el cambio climático te dejo el enlace de la ONU sobre ¿Qué es el cambio climático?
El 25 de Septiembre de 2015 La Asamblea General adoptó la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y el cambio climático.
«Estamos resueltos a poner fin a la pobreza y el hambre en todo el mundo de aquí a 2030, a combatir las desigualdades dentro de los países y entre ellos, a construir sociedades pacíficas, justas e inclusivas, a proteger los derechos humanos y promover la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de las mujeres y las niñas, y a garantizar una protección duradera del planeta y sus recursos naturales”, señalaron los Estados en la resolución.»
Esta declaración de los países en conjunto es un éxito increíble, sin precedentes, un gran logro de y para la humanidad, los países y la ONU, un gran paso.
Para saber cómo funciona la Agenda 2030 se estableció el Acuerdo de París, el cual es un plan de trabajo o hoja de ruta que involucra a todos los países para combatir el cambio climático y acelerar e intensificar las acciones e inversiones necesarias para un futuro sostenible con bajas emisiones de carbono. En el enlace te dejo los detalles del Acuerdo de Paris.
Muchos han alzado su voz para advertir las consecuencias de no hacer nada para frenar el cambio climático, entre ellos está el Rey del Pop, Michael Jackson y su «canción de la tierra», quien no solo con su voz sino con el dramatismo del video logra comunicar los peligros de la devastación de la Tierra por el hombre; las guerras atroces, la pobreza, las matanzas indiscriminadas de animales, el calentamiento global, y cómo el hombre acaba con la naturaleza.
Earth song / Michael Jackson – (1995)
ODS 13, acción por el clima, cambio climático, agenda 2030 y el Acuerdo de Paris son todos pasos certeros en la dirección de atacar esta grave amenaza, años antes en 1995 Jackson escribe y produce su «canción de la tierra», 20 años antes de la implementación de la Agenda 2030.
A mi me parece impresionante, fascinante y novedoso ver cómo milímetro a milímetro se mueve la ONU, yo me la imagino como un inmenso paquidermo y el esfuerzo por moverse para salvar, lo que Carl Sagan llamó, ese pequeño punto azul pálido
Hasta aquí esta entrada, me despido como de costumbre con el llamado a la paz.
¡Shalom es Paz!
PD: La canción de la tierra fue compuesta y producida por el propio Michael Jackson lo que demuestra claramente sin dudas a un hombre comprometido y atormentado, lo fuerte de la letra de la canción es que se compone solo de preguntas y de ninguna respuesta. A continuación te dejo la letra en Inglés.
What about sunrise? What about rain? What about all the things That you said we were to gain?
What about killing fields? Is there a time? What about all the things That you said was yours and mine?
Did you ever stop to notice All the blood we’ve shed before? Did you ever stop to notice This crying Earth, these weeping shores?
Ah, ooh Ah, ooh
What have we’ve done to the world? Look what we’ve done What about all the peace That you pledge your only son?
What about flowering fields? Is there a time? What about all the dreams That you said was yours and mine?
Did you ever stop to notice All the children dead from war? Did you ever stop to notice This crying Earth, these weeping shores?
Ah, ooh Ah, ooh
I used to dream I used to glance beyond the stars Now I don’t know where we are Although I know we’ve drifted far
Ah, ooh Ah, ooh Ah, ooh Ah, ooh
Hey, what about yesterday? (What about us?) What about the seas? (What about us?) The heavens are falling down (What about us?) I can’t even breathe (What about us?) What about Africans? (What about us?) I ain’t even through (What about us?) What about nature’s worth? (Ooh, ooh) It’s our planet’s womb (What about us?)
What about animals? (What about it?) Turned kingdom to dust (What about us?) What about elephants? (What about us?) Have we lost their trust? (What about us?) What about crying whales? (What about us?) Ravaging the seas? (What about us?) What about forest trails? (Ooh, ooh) Burnt, despite our pleas (What about us?)
What about the holy land? (What about it?) Torn apart by creed? (What about us?) What about the common man? (What about us?) Can’t we set them free? (What about us?) What about children dying? (What about us?) Can’t you hear them cry? (What about us?) Where did we go wrong? (Ooh, ooh) Someone tell me why (What about us?)
What about baby boy? (What about it?) What about the days? (What about us?) What about all their joy? (What about us?) What about the man? (What about us?) What about the crying man? (What about us?) What about Abraham? (What about us?) What about death again? (Ooh, ooh) Do we give a damn?
Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible aprobada por los dirigentes mundiales en septiembre de 2015 en una cumbre histórica de las Naciones Unidas entraron en vigor oficialmente el 1 de enero de 2016. Con estos nuevos Objetivos de aplicación universal, en los próximos 15 años los países intensificarán los esfuerzos para poner fin a la pobreza en todas sus formas, reducir la desigualdad y luchar contra el cambio climático garantizando, al mismo tiempo, que nadie se quede atrás
A pesar de que los ODS no son jurídicamente obligatorios, se espera que los gobiernos los adopten como propios y establezcan marcos nacionales para el logro de los 17 objetivos. Los países tienen la responsabilidad primordial del seguimiento y examen de los progresos conseguidos en el cumplimiento de los objetivos, para lo cual será necesario recopilar datos de calidad, accesibles y oportunos. Las actividades regionales de seguimiento y examen se basarán en análisis llevados a cabo a nivel nacional y contribuirán al seguimiento y examen a nivel mundial.
Los (ODS) aprovechan el éxito de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y tratan de ir más allá para poner fin a la pobreza en todas sus formas. Los nuevos objetivos presentan la singularidad de instar a todos los países, ya sean ricos, pobres o de ingresos medianos, a adoptar medidas para promover la prosperidad al tiempo que protegen el planeta. Reconocen que las iniciativas para poner fin a la pobreza deben ir de la mano de estrategias que favorezcan el crecimiento económico y aborden una serie de necesidades sociales, entre las que cabe señalar la educación, la salud, la protección social y las oportunidades de empleo, a la vez que luchan contra el cambio climático y promueven la protección del medio ambiente.
Elyx es una animación cuya misión es darle una nueva cara, ilustrar a los ODS tradicionales, por eso es conocido como el primer embajador digital de la ONU.
Pienso que la creación de Elyx es un éxito lo que confieso me preocupa es que no haya sido el resultado de un concurso abierto en lugar de una designación a dedo. Sin duda, Elyx es un nuevo aire y es también difícil de conseguir información sobre el mismo.
Lo que es cierto es que los ODS entraron en vigencia el 1 de enero de 2016 y tienen un período de Existencia de 15 años, hasta el 2030 y bien sea con Elyx o sin él los países tienen la gran oportunidad de mostrar su capacidad, su disposición y su voluntad para acometer un cambio significativo a acometer con todas las fuerzas que muestran.
Como yo firmemente creo los ODS son un regalo a la humanidad y Elyx su envoltorio, aprovecho para publicar esta entrada el 6 de enero, día de los reyes magos con sus finísimos regalos envueltos también finamente.
Tanto la DUDH como los ODS son caminos ciertos para encontrar la paz en el mundo, no son cortos ni fáciles, pero son una ruta certera o recorrer; y así me despido con mi deseo de paz para el mundo, para cualquier rincón del mundo.
El pasado 1ero de agosto este blog cumplió un año al aire, por tal motivo ofrecí los siguientes tres puntos: 1) publicar una entrada conmemorativa de y para la fecha; 2) hacer un cambio de imagen y estructura al blog; y 3) enseriarme con la frecuencia de las publicaciones en el mismo.
Ninguno de los puntos anteriores fueron cumplidos; así que, confesados los incumplimientos y sobreponiéndome a la culpa correspondiente, estoy de nuevo frente al teclado con esta nueva entrada, que aunque fuera de fecha, corresponde a la primera entrada de la segunda década de ciudades.me y para una ocasión de tal responsabilidad y envergadura voy a cederle la pluma a mi apreciado, respetado y admirado amigo, el arquitecto Marco Negrón, quien publicara, a principios de mes, en el diario Tal Cual el artículo Ciudades de Hoy, el cual reproduzco a continuación por considerarlo extraordinario, relevante y pertinente para la ocasión.
«Hace escasas semanas me tocó participar en una discusión en torno al cumplimiento de las metas del undécimo de los Objetivos del Desarrollo Sostenible propuestos por Naciones Unidas, las cuales se resumen en la necesidad de alcanzar la sostenibilidad de las ciudades y las comunidades, hoy en entredicho por el fuerte impacto que el modelo de ciudad heredado del siglo pasado tiene en la dinámica del amenazante cambio climático.
Sin embargo, en momentos de tanta incertidumbre como los actuales, cuando personalidades e instituciones de la más alta reputación hablan incluso de un cambio de ciclo histórico, en lugar de adentrarme en la especificidad de aquellos, por lo demás tan menospreciados en nuestro país por quienes fungen como autoridades, consideré más útil proponer un marco global de referencia, intentado definir la ciudad en su esencia como se la ha conocido históricamente, lo cual serviría para analizar su viabilidad futura. Se trata, sin duda, de una difícil y peligrosa tarea ante la que quien escribe reconoce la debilidad de sus fuerzas, por lo que, también para ser breve, ha preferido ampararse en argumentos de autoridad de peso indiscutible.
El filósofo Juan Nuño, la importancia de cuya obra está fuera de discusión, no desdeñó el tema de la ciudad. Las palabras que se copian a continuación, una definición en negativo, explican muy bien la razón de su interés: si no existieran ciudades, dice, «no existirían los individuos, es decir, los hombres libres… Fuera de ellas sólo existe la tribu, la errancia, el nomadismo. Es en las ciudades donde aparece por vez primera la noción de individuo, de ser aislado y soberano».
La coincidencia con Claude Lévi-Strauss, el antropólogo fundador del estructuralismo, es patente: «la ciudad», dice,«se sitúa en la confluencia de la naturaleza y del artificio… Es a la vez objeto de naturaleza y sujeto de cultura; es individuo y grupo, es vivida e imaginada: la cosa humana por excelencia».
Guillermo Cabrera Infante, el escritor del exilio cubano que nunca se resignó a la pérdida de La Habana, autor de Tres tristes tigres, dijo lo mismo, de manera más poética y por eso más sintética, «El hombre no inventó la ciudad, más bien la ciudad creó al hombre y sus costumbres».
Octavio Paz, el gran mexicano, fue capaz de acuñar una definición, si cabe, todavía más poética y abarcadora; en Sor Juana Inés de la Cruz y las trampas de la fe, sentenció: «Una civilización es ante todo un urbanismo».
El Maestro Carlos Raúl Villanueva, sin embargo, se les había adelantado algunos años a Paz y a Nuño: «Toda civilización», afirmaba,«ha sido y es eminentemente urbana. Y voy a adelantar de una vez, que creo no existen razones para que no lo sean también en futuro. La presencia humana en el planeta, en sus mejores momentos, en sus máximas cristalizaciones culturales, ha tenido siempre, como carácter principal, la condición urbana. Y en efecto, ¿qué sería del hombre sin la ciudad?»
Las ciudades, desde luego, son construidas por la gente, pero es la vida en ellas la que crea a los hombres, de modo que, si entran en decadencia, sus efectos se expanden en cadena.
Jane Jacobs, la autora de Muerte y vida de las grandes ciudades, considerada entre los urbanistas más influyentes del siglo XX, afirmó que «Las sociedades y civilizaciones cuyas ciudades se estancan, no se desarrollan ni vuelven a florecer. Se deterioran».
Todos los diecisiete ODS definidos por NN. UU. se interrelacionan entre sí, pero, en un mundo totalmente urbanizado como el actual, al final se condensan en el undécimo, por lo que no hay duda en cuanto a que mantener una permanente visión crítica sobre el cumplimiento de sus metas equivale a registrar los avances, el estancamiento e incluso los retrocesos no sólo de la ciudad deseada sino, en última instancia, siguiendo a Paz y a Villanueva, de la civilización; también para saber si esta palabra seguirá significando lo mismo dentro de los próximos 15 o 20 años.
Pero esta consciencia no es, ni mucho menos, universal: para muchas figuras prominentes de nuestra sociedad, incluidos políticos y profesionales investidos de autoridad para intervenir sobre las ciudades, ellas no son más que materia bruta, una suma de infraestructuras y edificaciones, muchas veces pensadas desarticuladamente; con frecuencia, incluso, como mera oportunidad para hacer negocios.
A partir de un reportaje sobre Ciudad de México, «la ciudad desbocada» como la llamó, el escritor argentino Martín Caparrós lanzó este desafío a quienes todavía creemos que se las puede domar:«Las ciudades no son entes pensados. Son la suma de millones de acasos y el esfuerzo porque no se note: los intentos de ordenar el desorden creado por millones de iniciativas autónomas.»
Hace ya más de diez años otro filósofo, Antonio Pasquali, se interrogaba acerca de la vigencia de «nuestra tradicional comprensión del fenómeno Ciudad»y si se dispone de «mejores sistemas categoriales de reemplazo», concluyendo en la necesidad apremiante de «entender más a fondo los procesos de aglomeración urbana».
Lamentablemente, estas interrogantes no parecen inquietar demasiado en la Venezuela actual: desde el gobierno nacional hasta los municipales las «autoridades» urbanísticas siguen, en el mejor de los casos, pensando y actuando con patrones obsoletos, mientras que, a través de la asfixia financiera, el mundo académico, el espacio por excelencia de la innovación, está en vías de convertirse en un erial.
Por fortuna, todavía existen movimientos urbanos de base que se organizan autónomamente para luchar por reivindicaciones locales o sectoriales: si se pudieran integrar y coordinar así fuera parcialmente, podrían convertirse en el embrión de la nueva visión por la que clamaba Pasquali.«
Espero hayan disfrutado este artículo tanto como yo, y así, me despido, hasta la próxima entrada como siempre con un abrazo y mi deseo de paz en el mundo.