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Insanche, una vuelta a la ciudad

Como parte de la programación para celebrar la década de ciudades.me y también para conmemorar el 455 aniversario de la fundación de Santiago de León de Caracas, coloquialmente conocida como Caracas, he decidido publicar el texto que presenté en el año 2.006, en el evento denominado «Caracas, ¿qué ciudad somos?» organizado por William Niño Araque para la Fundación Francisco Herrera Luque denominado Insanche, una vuelta a la ciudad, el cual, sin más preámbulos transcribo a continuación:

Portada del programa del evento Caracas ¿Qué ciudad somos?

Antes que nada quiero agradecer a la Francisco Fundación Herrera Luque y a sus organizadores su amable invitación, a ustedes por prestarme su audiencia y sobre todo a William Niño Araque por su persistente y obstinada fe en la propuesta que sobre Caracas esbocé en mayo del año 2002 en el marco del evento realizado por la Sala Mendoza, denominado «Caracas, contingencia, laboratorio de ciudad«. Para mi es un honor estar aquí y compartir con ustedes un conjunto de reflexiones que me llevan a proponer y a defender una visión propia para nuestra maltratada pero muy querida ciudad; ésa que todos vemos como una ciudad llena de problemas, una ciudad imposible, una ciudad sin futuro y sin compón; para mí es también, una ciudad llena de posibilidades, de soluciones, de propuestas y de ánimo. Caracas es una pasión. Una pasión que espero transmitir y en la atmósfera de aquella máxima que dice: «Si un problema tiene solución, no hay problema; pero si un problema no tiene solución, entonces tampoco hay problema«; los invito a ajustarnos un poco esos lentes que nos hacen ser: tan acuciosos con los problemas y tan desprendidos con las soluciones. ¡Comencemos!

Como arquitectos cada vez que diseñamos un edificio, cada vez que intervenimos un local o simplemente restauramos una esquina; estamos haciendo ciudad. En la escuela nos enseñan el oficio de hacer edificios, a hacerlos bien, es cierto; pero no nos aclaran que al mismo tiempo estamos haciendo ciudad y eso es lo verdaderamente importante; lo demás solo son urgencias. Urgencias de alguien que al fin y al cabo le importa un bledo la ciudad. ¡Ay Caracas! Cómo estás llena de tantas urgencias y; sin darnos cuenta, olvidamos las cosas importantes, las que nos importan a todos, a nosotros, a los ciudadanos, a los que vivimos aquí…

En una oportunidad, en el año 2006, le pedí a un grupo de estudiantes de diseño 10 de arquitectura USB hacer un ejercicio que denominamos «Contar la Ciudad«, en el cual tenían que salir a las calles a entrevistar a la gente, al caraqueño común y corriente y contarnos de vuelta ¿Qué les contó la ciudad?. Así que; con su aprobación (hoy mis colegas) les traigo parte de ese ejercicio como preámbulo a la presentación.

Video realizado por Daniela Goicoechea, Martha Lluch y José Bethencourt. Parte I ¿Por qué no se van?

Colas, tráfico, colas, desastre, delincuencia, infierno… Variaciones de esas mismas quejas estamos cansados de escuchar, y no sin razón. Caracas, la ciudad que olvidó las cosas importantes. Aquí estamos hoy y de aquí debemos partir.

En aquel encuentro en la Sala Mendoza, me tocó desarrollar el tema de «La ciudad al margen». Rodeada de expertos en la materia comencé mi intervención cuestionando hasta el título: ¿Ciudad al margen? Es la primera idea que debemos cambiar, la primera imagen que debemos borrar de nuestro sistema operativo si queremos repensar nuestra ciudad. No existe una ciudad al margen y una ciudad verdadera, no son dos ciudades; Caracas, es una sola ciudad; es una ciudad de punta a punta, independientemente de cómo se desarrollaron sus partes, con qué herramientas se construyeron y de quienes las habitan, todas son partes de una misma ciudad; ó es que acaso aquellos barrios emplazados en las laderas de las quebradas, en pleno valle central, Los Anaucos, Chapellín, Bello Campo; sólo por nombrar algunos, ¿son también parte de la ciudad al margen?; entonces la ciudad al margen no tiene que ver tipología o nivel económico o clase social o planificación. ¡No!, la ciudad al margen tiene que ver con distancia, y distancia tiene que ver con accesibilidad; a la salud, a la educación, a la cultura, al deporte, a la recreación, al espacio público y, por sobre todo, a la construcción de ciudadanía.

En fin, si el margen tiene que ver con distancia, y distancia tiene que ver con accesibilidad; y a su vez, la accesibilidad depende de la movilidad, entonces ese margen se ubica al extremo que el desarrollo de la movilidad nos pueda llevar. Es así que el margen se hace móvil y se desdibuja, por lo tanto desaparece. Entonces si no hay margen, tampoco hay ciudad al margen; somos una sola ciudad, y los interesados en el tema somos los primeros que debemos estar claros para poder ver la ciudad como un todo, poder imaginarla, pensarla y soñarla, como una sola. CARACAS es UNA SOLA CIUDAD; de hecho lo sabemos y para efectos prácticos ya le pusimos nombre, la llamamos: La Gran Caracas. Esa ciudad que; de este o oeste, va desde Güatire hasta el Junquito, que incorpora al estado Vargas al norte y a los Altos Mirandinos y a los Valles del Tuy al sur como un todo conurbado, una sola ciudad. La Gran Caracas. UNA CIUDAD.

Todos conocemos como centro y como origen al centro histórico de la ciudad, igualmente sabemos que el centro de la ciudad se ha desplazado hacia el este; pasando de la plaza Bolívar, a la plaza Venezuela, a la plaza Chacaíto, a la plaza Altamira, y seguirá inevitablemente desplazándose con el tiempo y su crecimiento indetenible, creando en el valle central, plano y longitudinal, una secuencia de enclaves urbanos, de centros urbanos que si los miramos en su conjunto, definen a Caracas como una ciudad Policéntrica, una ciudad de multiplicidades. Estos enclaves urbanos, estos múltiples centros están todos relacionados, están todos concatenados; por lo tanto, todos ellos juntos, su conjunto es un sistema con entidad propia; que se consolida como el nuevo centro de la ciudad; así el valle central, plano y longitudinal que descansa a los pies del Ávila majestuoso es ahora el centro de la Gran Caracas: desde el Boulevard de Catia a la Redoma de Petare, desde la zona plana en la rivera sur del Güaire hasta la cota mil en las faldas del Ávila. La Gran Caracas: UNA CIUDAD; el valle central, plano y longitudinal: SU CENTRO.

En muchas ocasiones he escuchado decir que Caracas es una ciudad que está terminada, sólo requiere pequeñas intervenciones urbanas a problemas puntuales y enriquecer su paisaje (cito a William Niño Araque); ¡Qué distante me encuentro a esta afirmación!, Caracas, no sólo, apenas comienza; lo único que hemos hecho es cubrir el valle con un primer layer, una primera capa, algo así como un primer tapiz, son los primeros hilos de ese tapiz, los primeros trazos de la verdadera ciudad que Caracas puede y debe ser.

Ortofotomapa de Caracas, vista aérea. Blanco y negro. Fecha estimada: final del siglo XX.

Para desarrollar un poco más esta idea me voy a ir atrás en el tiempo. Solo a mediados del siglo pasado apenas se construía la ciudad universitaria, existían ya la Candelaria, San Bernardino; anteriormente el camino real de Sabana Grande, Chacao era un pueblo en las afueras; los Chorros, más en la afueras todavía, para el veraneo; Petare, Baruta y El Hatillo para la pernocta, eran la referencia en el paisaje, la distancia a alcanzar; entre ellos y cubriendo el vasto valle, las haciendas enmarcadas por las quebradas que bajaban del Ávila en busca del Güaire para drenar sus aguas. Una a una esas haciendas cambiaron sus sembradíos por el desarrollo pujante del momento que todo lo envolvía; la economía se fortalecía descansando en el desarrollo petrolero, nos hicimos modernos, estuvimos en la avanzada, nos creímos ricos y nos compramos el último grito de la moda; lo importamos, y con ese modelo vestimos casi todo el valle central, plano y longitudinal de Caracas; sin reflexionar, éramos como el ta’ barato del urbanismo y malgastamos el espacio.

Caracas, 1567, 1874 y vista aérea. Fecha estimada: final del siglo 20.

Era lo que se usaba, lo que se llevaba; ese modelo era la última moda; ese que llamaban «el sueño americano», el de la casita aislada, con su jardincito privado, con uno a más carros estacionados en la entrada y la cocinita empotrada, ese fue el trajecito que nos compramos; y lo usamos, y lo usamos y lo usamos para casi todo; hasta que no dió para más; se nos salieron los rollitos por fuera y ni los vimos, crecimos y no nos importaba, y ahí seguimos con nuestro trajecito; y seguimos creciendo hasta que se rompió; ahora tenemos el tejido roto; el urbano y el social están raídos también, no nos dimos cuenta que ese trajecito de primera comunión lo podíamos parapetear para los quince años pero para la boda ya no dió…

Plano fundacional 1567, Plano población de Caracas 1950 y Plano Regulador de Caracas, 1951

Fueron treinta años de construcción desenfrenada, casitas, casitas, casitas y por lo tanto, calles, calles y más calles, ¡claro! eran necesarias para tanto carro, carro y carro. Era el modelo, lo estábamos haciendo bien, pero la realidad es terca y termina por imponerse. Y mientras pretenciosamente nos apoderamos del valle, nuestros barrios se fueron formando, fueron creciendo y se consolidaron. Era un goteo constante, bloque a bloque, poco a poco, silenciosamente, pacientemente, todos los días bajando al valle a trabajar y regresando a sus pequeñas casas construidas a juro, apiladas, amontonadas, hacinadas en nuestros cerros. Y siguieron, día a día, lluvia a lluvia; hasta que así llegamos a los últimos veinte años del siglo XX; años difíciles, años de crisis económicas y financieras, de inflación, ya no pudimos ir tan rápido, la construcción se hizo lerda, en ocasiones se detuvo, estábamos devaluados, se nos empezaba a mover el piso, se nos caía el modelo y seguimos insistiendo. Nos fuimos heroicamente a las colinas del sur, la topografía no nos detuvo; era un reto, fueron veinte años en los que el valle central estaba ya tapizado pero en pausa, las colinas y los cerros se superpoblaron, no importaba la clase social o el nivel económico, se superpoblaron por igual. Sólo como ejercicio, la próxima vez que pasen por los Samanes y vean el barrio Las Minas al lado, hagan un ejercicio de cálculo de densidad en ambos sectores y verán que no distan demasiado, en lo que sí difieren es en la tipología urbana y los métodos constructivos, de resto sus densidades se aproximan; además, tienen el mismo problema de accesibilidad, por lo tanto, ambos sectores están excluidos de la ciudad, ambos viven al margen de la ciudad, ambos son la ciudad al margen, y éste no es el único caso en la ciudad, son varios, son demasiados.

Plano Fundacional, Plano Regulador de Caracas, 1951 y Plano Población de Caracas 1983

Llegamos así al nuevo siglo, después de al menos cincuenta años de errores urbanos y aberraciones pretenciosas, tropezando con la ciudad que tenemos hoy, imposible, odiada, desesperanzada, agresiva. Una ciudad donde la mayoría de sus habitantes no vive en ella; una ciudad que durante el día es un gran distribuidor de tránsito y de noche se queda sola; una ciudad donde sus habitantes bajan a trabajar y huyen para descansar; una ciudad que tienen sus máximas densidades en los peores y más inaccesibles terrenos y sus mínimas densidades en los terrenos mejor ubicados, en los terrenos planos, en su valle central; una ciudad de edificios aislados y de ciudadanos aislados; una ciudad deshabitada y abandonada donde el miedo se asoma, los muros crecen y los carros se blindan; una ciudad donde la soledad y la inseguridad se confunden y el río se revuelve. En fin; la Caracas que hoy tenemos, es una ciudad de exclusiones sin distingo; una ciudad que tiene sus densidades invertidas, es una ciudad invertida, es una ciudad patas pa’ arriba.

Una ciudad cuyo crecimiento urbano se hubiera mantenido paralelo al crecimiento de su población, sería una ciudad cuyas densidades máximas estarían en su centro más compacto y las mínimas en sus afueras más dispersas. Si hacemos un ejercicio de cuantificación: población según ubicación, el resultado sería una curva muy alta en su centro que tendería a cero a medida que la ciudad se diluye en los suburbios de su periferia.

En Caracas; si hacemos el mismo ejercicio, nos daría el resultado contrario: una curva aproximada a una parábola invertida, donde sus extremos serían los más altos porque alojan la mayor población y su centro sería muy chato dibujando la huída. La Caracas de hoy tiene sus densidades invertidas; y puedo agregar que éstas no son estáticas, crecen día a día, los extremos se pueblan cada vez más y su centro se deshabita; este desequilibrio crea una tensión semejante a la de una goma elástica, que al tomarla por los extremos y tirar de ellos, hace que su centro se vuelva cada vez más delgado, más débil y más frágil. Impredeciblemente; ojalá sólo reportemos la goma.

Esquema gráfico de densidades invertidas sobre ortofotomapa de Caracas

Varias iniciativas se han emprendido en el tiempo en busca de soluciones: los programas de rehabilitación de barrios; por ejemplo, fueron recibidos con entusiasmo y cumplieron una función necesaria como válvula de escape a una presión contenida; un paliativo necesario pero no suficiente. Los barrios son sólo una parte de la ciudad; por lo tanto, son sólo una parte del problema; sin una visión unitaria de la ciudad no es posible llegar a la raíz del problema; mucho menos a una solución.

Otra iniciativa fue: las ciudades satélites o ciudades dormitorios. Un exilio forzado, una diáspora, la ciudad que reconoce que no puede crecer junto a su población, y busca la solución fuera de sí. Más y peor exclusión; otra forma de ignorar el fondo del problema y conformarse con el trapito caliente; pero por allá, bien lejos, en otro lado. Lamentablemente estas trilladas ciudadelas regresaron al discurso político en estos días adornadas como la panacea, siendo quizás su verdadera intención dispersar a la población en diminutos poblados más manejables, más controlables o; a lo mejor, más dominables…

Video realizado por Daniela Goicoechea, Martha Lluch y José Bethencourt. Parte II ¿El video se puede girar?

Otra opción menos explorada por nosotros es el ensanche. La definición exacta de ensanche es: dilatación. En nuestro campo; el diccionario define ensanche como: «Terreno donde se crean nuevos barrios en la afueras de una población». Un ensanche es un crecimiento anexo, al lado. Un ensanche se adapta, se amolda a la ciudad que lo genera y; en un principio, la parasita. Un ensanche, comparativamente a la ciudad dormitorio, no utiliza la exclusión como herramienta y con el tiempo produce una fusión tal que los límites entre la ciudad y el ensanche se funden y desaparecen.

Ensanche en su forma verbal «ensanchar» es: «extender, hacer más ancha, ensanchar una población». ¿Será que tenemos que ensanchar a Caracas? Fuerte Tiuna sería el ejemplo más apropiado para un ensanche, más que apropiado sería justo, simplemente; necesario diría, aunque aún así no sería suficiente.

¿Será que tenemos que hacer más ancha a Caracas? Lo accidentado de la topografía lo dificulta, el desarrollo del sur-este lo demuestra. La inaccesibilidad se perpetuaría y la exclusión se convertiría en la nueva forma de vida.

En Caracas no quedan terrenos libre; dicen, Caracas está terminada, el valle está copado, ni un huequito queda, nada se pueda hacer; a lo mejor son las hojas de los árboles las que no nos permiten ver el bosque.

Sí podríamos hacer un ensanche en Caracas, pero no en las afueras. Podríamos hacer un ensanche aquí mismo, aquí dentro y desde adentro, un ensanche entre y sobre, un ensanche en el valle central, plano y longitudinal, un ensanche en el nuevo centro.

A esta propuesta la he denominado Insanche; y sería como un sistema de vasos comunicantes que permitiría revertir el proceso de las densidades invertidas, bajando la presión en las afueras y habitando de nuevo el centro; sería como un mecanismo para equilibrar los pesos en la balanza de las densidades y sus tensiones relativas.

El Insanche; estoy consciente, es un cambio de paradigmas, es una ruptura de esquemas, es un cambio de modelo; es una manera distinta de aproximarnos al problemas y a sus soluciones.

En el Insanche es un llamado a volver al centro, a habitar la ciudad, a usar la ciudad, a caminarla, a disfrutarla, a vivirla; pero también es una invitación: a pensarla, a imaginarla y a soñarla.

El Insanche reposa en la inclusión de todos por igual y para ello apela al modelo de ciudad compacta; más eficiente en capacidad, en distribución de servicios, en accesibilidad, en transporte público y en espacio público; donde el peatón tenga la prioridad sobre el vehículo y las calles sean para la gente; donde los usos se aproximen o se mezclen; donde las distancias se acorten y los desplazamientos disminuyan; donde salgamos del aislamiento.

El Insanche es sólo una agenda; muchas veces oculta, un tabú difícil de destapar; pero esa misma agenda es abierta en otras latitudes, donde sus ciudades han regresado de eras muy sórdidas y muy oscuras y se han incorporado a la competencia mundial por despertar el interés de todos.

Ortofotomapa de Caracas, vista aérea a color

El Insanche es:

Una visión compartida de la ciudad:

  • basada en la densificación y en la intensificación urbana,
  • Soportada en el Transporte público masivo como sistema de movilidad y
  • Estructurada en el espacio público como sistema de ordenamiento

El Insanche es:

Un nuevo proceso de metropolitanización de la ciudad; organizado, coordinado y programado a partir de una imagen objetivo predefinida; que requiere de:

  • Acuerdo colectivo
  • Asesoría técnica
  • Voluntad política

que debe ser realizado por todos y para todos; con el objetivo de devolverle a Caracas su fortaleza como centro de intercambios en el continente y su esplendor como nuestra ciudad capital.

Por todo lo anterior, para Caracas, el Insanche es un tema capital.

Video realizado por Daniela Goicoechea, Martha Lluch y José Bethencourt. Parte III Caracas es chévere.

Este texto lo presenté nuevamente en el 2011, como un homenaje al muy querido arquitecto William Niño Araque, en el evento organizado por la Librería Kalathos denominado «Entorno» .

Esperando que les haya gustado y que cualquier cuestionamiento o comentario es más que bienvenido, el gusto será todo mío. Sin más que agregar por los momentos, me despido como siempre: hasta la próxima entrada, con un fuerte abrazo y mi deseo de paz para todos.

¡Paz!

Nada particular

Publicadas las entradas 24 y 25 referidas al feedback sobre el blog y a la espera de que llegue julio para publicar las cuatro entradas que tengo programadas para conmemorar el 455 aniversario de Caracas, me doy cuenta de que terminarían sumando 29 entradas para cerrar su primera década. Y pensé: 29 es un número insignificante, deberían cerrarse los 10 años con un número más redondo, por lo menos 30 entradas. Y me encontré como entre la espada y la pared: no se me ocurría qué publicar, lo que sí sabía es que debería ser una entrada nada particular, sobre nada en particular y con nada de particular; y por asociación de ideas, recordé a Miguel Bosé interpretando su nada particular tema: «Nada particular«

La canción fue escrita en 1.992, 30 años ya, como denuncia al horror de la guerra y a la esperanza de los miles de desplazados y víctimas de las guerras en el mundo. El tema pertenece al álbum «Bajo el signo de Caín» grabado en 1993.

Reseña la agencia efe el 17 en febrero de 2017 que cuando Bosé iba a cantar «Nada Particular» en su gira «Estaré 2017» en México, recordó que ésta era una canción por la guerra de Yugoslavia. Explicó que es un tema que habla de «paz, solidaridad, exilio, esfuerzo e integración» y se declaró «un hombre de paz«. Según la misma reseña, agregó: «Quiero un mundo en el que podamos abrir los brazos a alguien que venga de fuera y decirle ‘Vente a construir mi casa y quédate aquí para siempre«. ¡Ojalá!

Según ACNUR hay más de 6 millones de personas refugiadas y migrantes de Venezuela en todo el mundo (cifras gubernamentales) y que las personas continúan saliendo para huir de la violencia, la inseguridad, las amenazas, y la falta de alimentos, medicinas y servicios esenciales, pero no de una guerra. La mayoría de estas personas, los caminantes, ahora viven sobretodo en países de América Latina y el Caribe constituyendo la segunda mayor crisis de desplazamiento externo en el mundo entero.

Una crisis de desplazados de más de 6 millones de personas de una población que llegó a ser de más de 30 millones de habitantes significa que podemos inferir que la nación ha perdido, o expulsado, o mermado, o como se diga, a un 20 % de su población total, esto es una tragedia en lo individual y una perdida irreparable para la nación. Este tema me inquieta sobremanera, tanto así que en 2019 publiqué Y ahora la llama Diáspora.

Increíble y tristemente, según ACNUR el 1% de la población en el mundo está desplazado.

Videoclip oficial de Nada particular. Miguel Bosé. 1.993

Vuelo herido y no sé dónde ir
Con la rabia cansada de andar
Me han pedido que olvide todo, en fin

Nada particular

Una vida y volver a empezar
No te pido una patria fugaz
Dignamente un abrazo, en fin

Nada particular
Canta y vuela libre como canta la paloma
Canta y vuela libre como canta la paloma

Dame una isla en el medio del mar
Llámala «libertad«
Canta fuerte, hermano
Dime que el viento no, no la hundirá

Que mi historia no traiga dolor
Que mis manos trabajen la paz
Que si muero me mates de amor

Nada particular
Canta y vuela libre como canta la paloma
Nada particular
Canta y vuela libre como canta la paloma
Nada particular
Canta y vuela libre como canta la paloma
Nada particular
Canta y vuela libre como canta la paloma

Dame una isla en el medio del mar
Llámala «libertad«
Canta fuerte, hermano
Dime que el viento no, no la hundirá
Llámala «libertad«
Canta fuerte, hermano

Dame una isla en el medio del mar
Llámala «libertad«
Canta fuerte, hermano
Dime que el viento no, no la hundirá
Llámala «libertad«
Canta fuerte, hermano

Dame una isla en el medio del mar
Llámala «libertad«
Canta fuerte, hermano
Dime que el viento no, no la hundirá

Nota aparte: cuando Bosé pide una isla en medio del mar llamada libertad nada tiene que ver con la isla en el mar de la felicidad que con tanta vehemencia nos vendió el difunto presidente Chávez como la gran panacea a los problemas de Venezuela y del mundo.

El 16 de marzo de 2.008 se realizó al aire libre en el puente Simón Bolívar en la frontera colombo-venezolana el concierto «Paz sin fronteras» organizado por el cantante Juanes, quien propuso en declaraciones a la prensa, que todas las constituciones del mundo debían modificarse para agregar un artículo referente al derecho a la paz o el derecho a vivir en paz. Yo iría más allá. Le agregaría un derecho humano fundamental más, el derecho a la paz, a los 30 derechos que constituyen la Declaración Universal de Derechos Humanos (DUDH) de la ONU del 10 de diciembre de 1.948. Por cierto, Miguel Bosé participó en ese concierto y entre sus interpretaciones, como era de esperarse, estuvo «Nada particular«, a dúo con el cantante colombiano.

El año pasado, Bosé produjo un nuevo videoclip en el que interpreta el tema con Carlos Rivera.

Si te gustó esta entrada, la 26, me puedes dar un me gusta aquí abajo o dejar un comentario en el casillero arriba y a la izquierda. Yo, por mi parte, me despido, como siempre, con un abrazo y nos vemos pronto en la próxima entrada, ahora sí, dedicada a Caracas este próximo 4 de julio.

¡PAZ!

Dos docenas———–#Feedback

El venidero primero de agosto este blog cumplirá una década en el aire, ¡Parece mentira! pero no lo es. Este blog es mi consentido a pesar de ser el más pequeñito. En él sólo hay publicadas 24 entradas, 2 docenas apenas, contando ésta que estás ahora leyendo. Es por eso que ese día publicaré la entrada 1 de la nueva década a iniciarse.

Si promediamos el total de entradas por años al aire tenemos que el blog apenas cuenta con 2,4 entradas por año, aunque esto en la realidad no sea del todo cierto: hubo cinco años seguidos donde no se hizo ninguna publicación (2014-2019), una temporada oscura y sombría que para nada tiene que ver con el contenido de este blog. En cambio hubo años más productivos, como 2013 donde hubo 13 publicaciones, o 2019 y 2020 con 3 publicaciones.

Como es la descripción de este sitio,«Un lugar para pensar en voz alta«, quiero usar esta entrada para eso y para proponerte a tí, mi lector, eso también: que me des tu feedback sobre los distintos aspectos de este blog, tanto contenido como apariencia o cualquier otro tema que quieras comentar. Quisiera hacer una invitación para ésta sea una entrada interactiva entre tú y yo.

Cuando comencé a publicar aquí me tropecé con el síndrome de la hoja en blanco, esa parálisis inicial, un bloqueo descomunal porque no tenía claro el enfoque. Así que me propuse publicar cosas que tuvieran algún significado para mí, textos, fotos, videos, sonidos, etc, ó combinaciones; es así que me dejé llevar por la mezcla de géneros en la mayoría de las entradas.

Hay entradas muy pequeñas que son sólo una foto, un video o una pregunta y hay entradas más extensas en las que trato siempre de componer y mezclar con un audio, un video, un corto y/o un poema, esa mezcla de la que hablaba en el párrafo anterior.

Vista del Ávila tomada desde el estanque en el parque Fco. de Miranda en Caracas. Venezuela publicada por María Gabriela Escovar en Twitter e IG

Como esta hermosísima foto del Ávila y su reflejo, este blog es como una sumatoria de reflejos míos, reflejos de alguna actualidad, o de algún recuerdo que la actualidad me trae de vuelta o simplemente pensamientos sin orden conocido; me encantaría saber cómo te sientes cuando me lees en alguna de tus visitas y, sobretodo, obtener tu feedback.

Este blog no pretende ser un tratado, menos aún un libro, para mí es un reflejo luminoso y nada más, con el cual quisiera invitarte a pensar conmigo y a que me dejes tus comentarios en el casillero destinado para tal fin al inicio de la entrada, a mano izquierda.

Tengo la idea, de acuerdo a los comentarios recibidos, de hacer una próxima entrada publicándolos y mi reacción a cada uno, en lugar de contestar en privado por la mensajería del blog.

A manera de listado y para facilitar el juego-tarea, publico a continuación los enlaces a las casi dos docenas de entradas publicadas, (23 para ser exactos) también puedes llegar a ellas por las etiquetas, las categorías, el menú principal o simplemente bajando en la página de inicio, es a gusto del consumidor, lo que te resulte más cómodo.

A continuación la lista:

Por otra parte, estoy consciente de que esta plantilla del blog es muy sencilla y por eso la escogí, quería algo sobrio y elegante; eso no quiere decir que no la pueda cambiar, ya está anticuada. Así que también puedes evaluar la apariencia general del blog y darme tus recomendaciones. Recuerda que te propongo que esta entrada sea una especie de juego-tarea interactiva y poder hacer, dos semanas a partir de esta publicación, una próxima entrada con los comentarios recibidos y mi reacción a ellos y así empezar a preparar el cambio de imagen para el inicio de la nueva temporada-década.

Me entusiasma la idea de esta entrada interactiva. Para comenzar te cuento que yo pienso que la frecuencia de publicaciones es un desastre, es algo que debo proponerme cambiar y regularizar para la nueva etapa, así lo veo: este es el primer aporte al tablero. No te pierdas de participar en esta invitación que se trata de, no sólo leer la entrada, sino navegar de arriba a abajo por el blog para darme tu feedback constructivo del mismo.

Me despido como siempre deseándote paz, un abrazo y nos vemos en la próxima entrada pero antes en el casillero de los comentarios, arriba y a la izquierda… jejeje

¡Shalom!

Ayer y hoy…

Para terminar una semana cargada de emociones superpuestas y de tiempos cruzados; les dejo, con la autorización de su autor, este preciso montaje fotográfico que me tropecé en una de las redes sociales, para cerrar las 2 entradas anteriores…

Ayer y hoy, un mismo golpe...

Autor: Alberto Rojas 11 de Septiembre de 1.973. A 40 años del Golpe Militar en Chile

Como dice Tulio Hernández, el militarismo es el gran enemigo de nuestras democracias

Me despido agradeciéndole a Alberto Rojas su autorización y; si quieres saber más de él y de su trabajo lo puedes encontrar en @chamorojas en Twitter

¡Que tengas una excelente semana!